Con el interés y las ganas de recuperar el matrimonio, empecé un proceso metódico con Nelly. Una revisión del pasado, de las lealtades y los pactos inconscientes me sirvieron para explicar muchas de mis actitudes hacia la vida y hacia mi pareja.
Reconocer la dura armadura con la que me vestí, es un primer paso para recuperar canales de expresión.
Los espacios reales que ocupan los miembros de mi familia explican también muchas de mis respuestas.
Ahora viene el perdón. El proceso me ha servido para poner las cosas en orden. Tengo la mejor voluntad para continuar, seguramente ligero de equipaje, el proceso de poner la casa en orden.